PEDÍ TU REUNIÓN

י״ג בתמוז ה׳תשפ״ד (19/07/2024)
בס"ד

Comparte este Post

Tradicionalmente, en las ciencias empresariales, y menos aún en la práctica, no se hizo una verdadera distinción entre las funciones de marketing y comercial de ventas. En el grueso del tejido empresarial, las Pymes, ambas funciones se resumían en el tradicional agente comercial o vendedor a comisión. Puesto muy apreciado, muy bien remunerado, se decía de los mejores que eran capaces de vender agua en el desierto. Este paradigma ha evolucionado hacia un cliente mejor informado (portada The Times el cliente es el rey), en el que marketing debe fundirse en la gestión integral para hacer comunión con estrategia y operaciones, ofreciendo al cliente lo que él todavía no sabe que necesita.

La figura tradicional del agente comercial se trata de un tipo afable, simpático, optimista y convincente por insistencia, que es capaz de vender cualquier cosa siempre que la comisión lo merezca.

Este comportamiento incide en la fase posterior del proceso productivo, en vender lo que se haya producido sin importar lo que quiere el cliente. Para ello se recurre a expertos en el arte de la seducción para cautivar incautos y venderles lo que sea a golpe de sonrisa y artificio.

En la gestión moderna, el marketing se concibe como la primera etapa del proceso productivo, previa incluso al proceso de producción. Desde que Schumpeter, uno de los economistas más brillantes de la Historia, puso en lid el concepto de ventaja competitiva a través de la innovación como una especie de fenotipo en el ecosistema del comercio global, el estudio del marketing ha ido evolucionando hasta diferenciarse, al mismo tiempo que se integra, como decimos, con la fuerza de ventas en el resto del organigrama empresarial.

La diferencia es brutal, si lo pensamos un momento, de esforzarse en convencer de que compre nuestro producto, se pasa a sugerir los beneficios que comprarlo le reportará, designando por qué es mejor que sus competidores e inigualable, para posteriormente centrarse en provocarle o evocarle sensaciones placenteras o pavorosas que invoquen a su cerebro límbico y le fuercen a comprar.

El marketing, por tanto, ha pasado por muchas etapas de desarrollo en el conocimiento de la disciplina, y sobre todo de los procesos de toma de decisiones (de compra en este caso) por parte del ser humano-consumidor.

En todos estos años, el profesional de ventas o comercial y de marketing han tenido que fundirse en la misma persona o aprender la parte que les faltaba. La disciplina y el departamento, con el rigor científico que los ha ido conformando, han ganado en prestigio en el seno de las empresas y han asegurado silla en el consejo de administración.

Hoy por hoy el estudio del marketing como disciplina profesional tal vez sea el que más oportunidades ofrece, y seguramente el que más innovación promete a sus miembros, ya que todas las mejoras e innovaciones pasan de un modo u otro por este departamento, que a su vez es quien incorpora todas las novedades que surgen en gestión empresarial. No se olvide que vender más y mejor es la finalidad última de cualquier organización con ánimo de lucro, y a veces de las que no lo tienen. ¿Quieres llevar tu negocio/emprendimiento a otro nivel?

Se parte del Éxito de Mamá Mía 360 Entra Aquí!

Apuntate y recibe noticias

Lee mas

Branding

EMBAJADOR DE MARCA

Los embajadores de marca son los mejores aliados de las empresas para promocionar sus productos y fortalecer la estrategia de branding. Te explicamos qué significa ser embajador de una marca.  Embajador de marca En un mercado cada vez más saturado en el que los consumidores están expuestos a una gran cantidad de mensajes publicitarios, no es fácil conseguir que una marca destaque. Limitarse a promocionar los beneficios de los productos no basta, las marcas deben ser capaces de comunicar sus valores y conectar emocionalmente con su público objetivo. Esa es precisamente la misión del embajador de marca. ¿Qué significa ser embajador de una marca? El embajador de marca es una persona que representa la imagen de la organización ante su público objetivo. Encarna la identidad corporativa, se identifica con sus valores y se encarga de atraer a clientes potenciales generalmente compartiendo sus experiencias con los productos y/o servicios de la empresa. Los embajadores de marca realizan diferentes acciones promocionales offline y online. Pueden convertirse en una de las voces del blog corporativo, acudir a los eventos patrocinados u organizados por la marca, grabar spots publicitarios o alimentar el interés por la marca a través de publicaciones en sus redes sociales. La importancia del embajador de marca en el marketing El impacto positivo de las acciones de los embajadores de marca suele aumentar la popularidad de la empresa y, como resultado, se produce un incremento de las ventas. ¿Cómo ser embajador de una marca? Para ser embajador de una marca hay que cumplir ciertos requisitos. Ante todo, la persona debe tener una buena reputación dentro y fuera de Internet. También debe identificarse y proyectar los valores de la marca. Generalmente se busca a personas proactivas y extrovertidas con una gran capacidad de comunicación con el público objetivo. Eso significa que para ser embajador de una marca hay que cuidar mucho la imagen y ser auténtico.  Mantenerse activos en las redes sociales y conseguir una buena base de seguidores fieles es un buen comienzo. De hecho, muchas marcas están apostando por micro-influencers en nichos de mercado específicos que tengan una gran credibilidad y una conexión fuerte con su público. Existen plataformas, como Scrunch, especializadas en poner en contacto a los influencers con las marcas. Por supuesto, tener conocimientos de marketing también allana el camino para ser embajador de una marca.

Estamos aqui a tu servicio

Deja tus datos y te contactamos a la brevedad

¡Felicidades, has dado el primer paso!

Tu mensaje ha sido enviado y te responderemos lo antes posible.

Completa el formulario para comenzar

Completa el formulario para comenzar

Completa el formulario para comenzar