El cuento de Nadie y la decisión de Emprender
✍️ Por Federico Elián Pipman
Hay un viejo cuento con cuatro personajes: Todos, Alguien, Cualquiera y Nadie.
Ocurre que había que hacer un trabajo importante, y Todos sabía que Alguien lo haría. Cualquiera podría haberlo hecho, pero Nadie lo hizo.
Alguien se enojó cuando se enteró, porque le hubiera correspondido a Todos.
El resultado fue que Todos creía que lo haría Cualquiera, y Nadie se dio cuenta de que Alguien no lo haría.
¿Cómo termina la historia?
Alguien reprochó a Todos porque en realidad Nadie hizo lo que hubiera podido hacer Cualquiera.
Este cuento circula hace años, pero cada vez que lo leo me interpela más.
Porque en el mundo emprendedor:
Nadie es quien no se anima.
Cualquiera es el que dice “tengo una idea pero no tengo tiempo”.
Alguien es quien señala errores.
Y Todos, muchas veces, somos nosotros mismos postergando decisiones, esperando que algo cambie desde afuera.
Vengo de una familia donde el trabajo y la pasión eran lo mismo:
❤️ Mi Bobe Alicia z»l, trabajó hasta sus últimos días con dignidad, estilo y coraje.
Mi mamá Cynthia, con su fortaleza y amor incondicional, me enseñó el valor de la perseverancia y la empatía en cada paso del camino.
Mi Tate Daniel, con quien aprendí el arte de la palabra y las relaciones públicas, me mostró que hablar bien no es solo comunicar, sino conectar.
Mi esposa Jani, quien con su sensibilidad, me recuerda todos los días que lo humano siempre va primero.
Mis hijos Shay y Liby me enseñan sobre el presente, el juego y la curiosidad.
Y mi rabino Richard Kaufmann quien me desafía espiritualmente a encontrar propósito en cada paso que doy, también en el mundo de los negocios. Él me enseñó a vincular negocio con propósito, Torah con liderazgo, espiritualidad con acción.
Desde Israel, trabajando con empresas, ONGs y proyectos sociales del mundo hispanohablante, veo que muchos emprendedores tienen talento, visión y pasión.
Pero esperan.
⏳ Esperan “el momento ideal”, “el socio ideal”, “el capital ideal”.
Y mientras esperan, Nadie hace lo que Cualquiera podría haber empezado a hacer.
Yo también esperé.
Pero un día entendí que emprender no es saber todo, ni tener todo resuelto.
Emprender es tomar la decisión de no ser Nadie.
Es hacerse cargo, aún con dudas, de algo que Todos necesitan y Alguien tiene que liderar.
Así nació Mamá Mía 360, una agencia que arrancó desde la necesidad de comunicar con alma y estrategia en un mundo saturado de ruido.
Pero nada de eso sirve si no hay una voz que diga:
«Yo lo hago, yo empiezo, yo me responsabilizo.»
Emprender no es tener todo resuelto.
Es decidir no quedarse en el lugar de Nadie.
Es asumir que vos podés ser Alguien que hace lo que Todos necesitan y Cualquiera podría haber empezado.
Vos también podés crear, aportar, transformar.
No esperes a Todos.
No acuses a Alguien.
Hacelo vos.
Mi propuesta es esta: que tu historia no sea la del cuento.
Que no digas “algún día”.
Que no esperes a que Todos hagan lo que vos podés empezar hoy.
Como dice Pirkei Avot (Ética de los Padres):
«Si no es ahora, ¿cuándo?»(Im lo ajshav, eimatai?).
Y si necesitás ayuda, estoy a un mensaje de distancia.
Federico Pipman
Fundador de Mamá Mía 360 | Asesor en comunicación estratégica
Israel – Latinoamérica
www.mamamia360.com

