El shofar en Elul: el llamado al despertar emprendedor
En el mes de Elul, cada mañana escuchamos el sonido del shofar. No es una melodía, es un grito. Un llamado que atraviesa el corazón y sacude la rutina. Nos recuerda que no podemos seguir en piloto automático, que llegó la hora de despertar, revisar nuestro camino y prepararnos para un nuevo comienzo.
¿No es acaso lo mismo que necesitamos los emprendedores?
Muchos negocios se estancan, no porque no tengan clientes o productos, sino porque los fundadores se duermen en la inercia. Hacen lo mismo, repiten fórmulas, y de pronto se encuentran apagados. El shofar nos enseña que siempre es posible detenerse, mirarse y preguntarse: ¿sigo en el rumbo correcto?, ¿estoy conectado con mi propósito?, ¿qué ajustes necesito hacer antes de seguir avanzando?
Elul no es un mes de culpa, es un mes de oportunidad. Así también, revisar nuestro emprendimiento no significa juzgarnos, sino crecer. Hacer un balance: qué funcionó, qué no, qué quiero llevar al próximo año y qué necesito dejar atrás.
Cada tekia es un recordatorio de que todavía estamos a tiempo. Cada shevarim nos habla de los quiebres que nos formaron. Cada teruá nos impulsa a no tener miedo de romper la rutina. Y finalmente, el gran sonido del shofar en Rosh Hashaná nos anuncia que un nuevo ciclo empieza.
El emprendedor que escucha su propio “shofar interior” puede:
- Despertar de la rutina.
- Volver a conectar con su misión.
- Ajustar estrategias con coraje.
- Y sobre todo, recordar que cada año, cada mes, cada día, es una nueva oportunidad para reinventarse.
Así como el shofar no adorna, no canta, no endulza —sólo grita—, a veces lo que necesitamos en los negocios no es más información ni más marketing, sino un grito interno que nos diga: ¡despertá! No dejes tu vida en piloto automático.
Cada vez que escucho el shofar, vuelvo a sentir esa mezcla de sacudida y esperanza que me acompañó desde chico. Ese mismo estremecimiento es el que busco en cada nuevo proyecto. Porque emprender, igual que escuchar el shofar, no es un acto mecánico: es un acto de vida.
Incluso los diferentes sonidos del shofar nos enseñan un mapa para los negocios:
- Tekia: la visión clara, larga y firme.
- Shevarim: los quiebres y tropiezos que nos marcan.
- Teruá: la acción rápida, insistente y constante.
- Tekia gedolá: el gran sueño que nos impulsa y que nunca debemos soltar.
? Hoy tu shofar puede ser este mensaje. Usalo como disparador para parar, mirar, ajustar y volver a empezar con más claridad. Porque el verdadero emprendedor no es el que nunca se duerme… es el que siempre sabe despertar.
Quizás tu shofar sea un cliente que te desafía, un mentor que te sacude o este mismo texto que estás leyendo. Escuchalo. Porque el año no empieza en calendario: empieza cuando vos decidís despertar.
✍️ MBA Federico Pipman
CEO de Mamá Mía 360 | Asesor de negocios y coach motivacional

