
“Charlas que valen oro: marketing desde el corazón del iShuv”
Desde el viernes estoy cuidando la entrada del iShuv Kojav Yakov donde vivo y, obviamente, me traje mi mate ?, mi fiel compañero, el que comparto con todos los compañeros y soldados.
Y recién un amigo teimaní, Yonathan Jale, me dice:
«El mate se parece a la narguila ?.»
Y me quedé pensando… tiene razón.
Así que, como buen curioso del marketing y del networking, me dije:
¡Tengo que escribir sobre esto!
Mate vs. Narguila : Dos rituales, una misma enseñanza
Por un lado, tenés el mate ?, esa infusión cálida que va de mano en mano, que no se apura y que, más que bebida, es excusa para charlar.
Por otro lado, la narguila ?, ese artefacto de humo y aroma que se pone en el centro de una ronda, y alrededor del cual se genera un momento relajado, grupal, casi festivo.
Y aunque uno se toma y el otro se fuma, los dos cumplen la misma función esencial:
Unen personas.
¿Qué nos enseñan el mate y la narguila sobre marketing y networking?
El mate ? es como un café uno a uno.
Es intimidad, confianza, escuchar y profundizar.
Ideal para generar relaciones auténticas, de las que duran.
En el mundo digital, el mate sería como Facebook: más personal, más duradero, más de comunidad real.
La narguila ?, en cambio, es evento.
Es visibilidad, grupo, vibra colectiva.
Sirve para conectar con muchos a la vez, hacerse ver y dejar una impresión emocional.
Sería como Instagram: visual, rápido, atractivo, viral.
Te da alcance, te pone en el centro, aunque no siempre profundiza.
En marketing, hay que saber usar los dos:
Arrancás como la narguila ?: con visibilidad, contenido atractivo, presencia en redes, eventos o grupos.
Pero lo real lo construís como el mate ?: con constancia, con palabra, con gestos uno a uno.
Porque al final, ya sea con humo o con agua caliente,
lo que más vale no es el mate ni la narguila, sino el tiempo compartido.
En un mundo lleno de conexiones rápidas, estar presente de verdad sigue siendo el mejor marketing que existe.
Y nunca hay que subestimar esto:
Las mejores ideas, oportunidades y proyectos nacen en una ronda, en una charla sin apuro, en un vínculo sincero.
Porque sí: el verdadero motor de todo… sigue siendo la relación humana.
Y sí, Yonathan tenía razón:
El mate ? y la narguila ?, cada uno a su manera, nos enseñan a conectar mejor.
Y eso, en marketing, en networking, y en la vida… vale oro.
MBA Federico Pipman

