El Tanya y la Vida del Emprendedor: Lecciones de un Texto Espiritual para el Mundo Empresarial
En el año 2006, mi More Gad Pitchel me convenció de adoptar una práctica diaria que marcó un antes y un después en mi vida espiritual: el estudio diario de JITAS Tehilim, Jumash y, sobre todo, del Tanya. Esta costumbre la mantuve durante muchos años, aunque lamentablemente en un momento la interrumpí. Sin embargo, el Tanya siguió siempre presente en mi entorno. Tenemos ejemplares distribuidos por toda la casa: en mi cuarto, en el de Shay, en el de Liby, en la biblioteca, incluso en el auto, en mi oficina y Jani se llevó uno a su trabajo.
Desde el 7 de octubre volví a estudiar Tanya todos los días. Principalmente escucho los shiurim del Rab Shniur Ashkenazi y también los del rabino y mashpia Osher Farkash. Y, obviamente, cada vez que puede, mi amado rabino Yehuda Leib Cohen me exige que estudie más jasidut. Hace poco escribí un artículo sobre el Rebe de Jabad y el marketing, y entonces me dijeron: “¿Qué esperas para hablar sobre el Tanya?” El Tanya Kadisha, como se lo conoce, es un libro muy profundo. Lo estudio desde que tengo 15 años, es decir hace 22 años, y creo que todavía no entendí una sola hoja, pero voy a hacer el intento.
La lucha interna: alma vs. ego, emprendedor vs. dudas
El Tanya explica que el ser humano está compuesto por dos fuerzas internas: el nefesh elokit (alma divina) y el nefesh habehamit (alma animal). Esta dualidad refleja una constante lucha interna entre aspiraciones espirituales y deseos egoístas. De forma similar, el emprendedor enfrenta una batalla cotidiana con sus propios miedos, dudas y limitaciones internas. En ambos casos, el éxito radica en reconocer estas fuerzas y aprender a dominar el ego para que la verdadera vocación, sea espiritual o empresarial, pueda brillar.
El Beinoni: perseverancia en la imperfección
El Tanya no propone un ideal inalcanzable de perfección, sino el modelo del beinoni, la persona que aunque enfrenta luchas internas, mantiene la disciplina y la intención correcta cada día. Esto se parece mucho al emprendedor exitoso, quien no es infalible ni perfecto, pero que persiste, aprende de sus errores y sigue avanzando con determinación a pesar de las dificultades.
Fe y propósito: motores del camino
En el Tanya, la fe en la unicidad de Dios y en un propósito superior sostiene al jasid en sus momentos de debilidad. De igual manera, el emprendedor debe tener una visión clara y un propósito fuerte que lo impulse a seguir adelante incluso cuando el camino se vuelve incierto o difícil. Esta fe y claridad de misión son cruciales para mantener la motivación y la resiliencia.
Disciplina y trabajo diario
El crecimiento espiritual según el Tanya es un proceso diario que requiere estudio, oración y reflexión constante. En paralelo, el emprendedor debe comprometerse con un trabajo constante, disciplinado y enfocado en mejorar cada día, incluso en las tareas más rutinarias. Esta constancia es la base del éxito sostenible.
Transformar lo cotidiano en sagrado y valioso
Una enseñanza central del Tanya es que toda acción, incluso la más mundana, puede ser un medio para acercarse a Dios y transformar la realidad. En el mundo del emprendimiento, esta idea se traduce en la importancia de prestar atención a cada detalle, valorando cada pequeña tarea que construye el negocio, porque todas suman para alcanzar la visión final.
Resiliencia ante el fracaso
El Tanya enseña que caer no significa fracasar, sino que lo esencial es la intención y el esfuerzo constante por levantarse. Esto es una lección fundamental para cualquier emprendedor, que sabe que los fracasos son parte del camino y deben ser vistos como oportunidades de aprendizaje y crecimiento.
Liderazgo y comunicación
Finalmente, el Tanya habla de la influencia positiva y el liderazgo espiritual a través del ejemplo y la enseñanza. En el emprendimiento, el liderazgo efectivo y la comunicación clara son esenciales para inspirar equipos, atraer clientes y construir relaciones sólidas que sostengan el negocio.
Conclusión
El Tanya y la vida del emprendedor comparten una profunda conexión en su enfoque sobre la lucha interna, la perseverancia, la fe y la transformación diaria. Para el emprendedor, integrar estas enseñanzas puede significar un camino más consciente, equilibrado y resiliente, no solo hacia el éxito empresarial, sino también hacia un crecimiento personal integral.
¿Te animas a aplicar algunas de estas lecciones en tu propio emprendimiento? La sabiduría ancestral del Tanya puede ser una fuente inesperada de inspiración para los desafíos modernos.
Velvel Pipman
Dedicado al Rab Yehuda Leib Cohen el Jasid mas autentico que conocí

