El Trigo Loco y la Marca en la Frente
Marketing, Networking y la Locura Colectiva – Una Lección de Rabí Najman de Breslev
Vivimos en un mundo de sobreinformación, algoritmos caprichosos, tendencias que duran 15 segundos y estrategias de marketing que muchas veces parecen una carrera hacia ninguna parte. En este contexto, mantener la claridad, la autenticidad y una visión humana parece casi un acto de rebeldía.
Pero esto no es nuevo.
Rabí Najman de Breslev —maestro jasídico del siglo XIX, conocido por su sabiduría profunda y relatos simbólicos— lo expresó en uno de sus cuentos más cortos, y a la vez más poderosos:
El Cuento: El Rey, el Sabio y el Trigo que Hará Enloquecer
El rey y su consejero descubren que toda la cosecha del reino se ha contaminado. El trigo, alimento básico de la población, tiene un defecto: quien lo coma, perderá la razón. No se dará cuenta de su locura, pero su comportamiento será completamente irracional.
Solo queda una pequeña cantidad de trigo puro. El sabio le propone al rey:
—Majestad, comamos solo nosotros del trigo sano. No podemos permitirnos enloquecer.
Pero el rey responde:
—¿Y de qué servirá que estemos cuerdos, si todos estarán locos? No entenderán lo que decimos, pensarán que nosotros somos los locos.
No podremos vivir entre ellos.
Entonces decide:
—También comeremos del trigo contaminado. Pero haremos una cosa: nos marcaremos la frente con una señal. Así, cuando nos miremos el uno al otro, sabremos que estamos locos, y recordaremos que no todo lo que parece normal, lo es realmente.
¿Y esto qué tiene que ver con Marketing, RRPP o Networking?
Absolutamente todo.
Vivimos rodeados de “trigo contaminado”:
Tendencias vacías que se repiten sin pensar.
Contenido creado para el algoritmo, no para personas.
Networking basado en cantidad, no en calidad.
Relaciones públicas que priorizan la visibilidad sobre el valor.
Marcas que gritan sin decir nada.
Y en ese ruido generalizado, muchas veces también terminamos comiendo del mismo trigo.
- Ejemplo concreto de «trigo contaminado» hoy
Un ejemplo actual es la campaña “Free Palestine”.
Muchas marcas y figuras públicas se subieron a esa consigna sin haber investigado a fondo, sin conocimiento histórico ni sensibilidad real por el conflicto. Lo hicieron porque era “lo que se esperaba”, porque era tendencia, porque no decirlo parecía más riesgoso que decirlo sin entender.
Este tipo de acciones son trigo contaminado: aparentan compromiso, pero están vacías de contexto y de verdad. Alimentan el ruido, no la conciencia.
La marca en la frente: ¿Cuál es tu señal?
El rey no se opone al sistema. Lo entiende, lo acepta. Pero no quiere olvidarse de sí mismo.
La “marca en la frente” es ese recordatorio interno:
¿Por qué hago lo que hago?
¿A quién sirvo realmente?
¿Estoy siendo auténtico, o solo reactivo?
En marketing, la marca en la frente puede ser tu propósito, tu visión de largo plazo, tu ética profesional.
En relaciones públicas, es la empatía real, no la imagen vacía.
En networking, es la escucha activa y el interés genuino, no la tarjeta o el perfil de LinkedIn.
- Un llamado más claro a la acción
¿Cómo marcarte la frente hoy?
Definí tu propósito profesional en una frase clara y emocionalmente verdadera.
Revisá si tu comunicación refleja lo que prometés, o si estás repitiendo lo que hacen todos.
Implementá prácticas que te devuelvan claridad: journaling, mentoría, silencio, estudio, rezar o simplemente respirar.
Rodeate de personas despiertas, que también estén dispuestas a ver las cosas con profundidad, incluso cuando eso incomoda.
- Una anécdota personal
Recuerdo estar en una reunión creativa con un equipo que quería lanzar una campaña con frases pegajosas y visuales impactantes. Todo bien diseñado… pero sin alma. Era marketing para la tribuna. En ese momento me vino a la cabeza el cuento de Rabí Najman: ¿realmente vamos a empujar esto solo porque «funciona»?
Propuse frenar y repensar: ¿Qué mensaje queremos dejar? ¿Qué verdad hay en esto?
Terminamos rediseñando la campaña, con menos “ruido” y más verdad. El resultado fue más profundo, más humano y, curiosamente, también más efectivo.
- Un cierre en positivo
La buena noticia es que no estás solo.
Cada vez más personas eligen marcarse la frente. Emprendedores, líderes, creativos, influencers, marcas… están empezando a priorizar el valor por sobre la viralidad, el propósito por sobre la reacción.
Y eso cambia el juego.
¿Qué podemos hacer?
Marcarnos la frente: tener nuestros propios recordatorios internos para no perder el rumbo.
Desarrollar autoconciencia profesional: trabajar con intención, no por reflejo.
Escuchar más, hablar mejor: comunicarnos desde la verdad, no desde la tendencia.
Conectar desde lo humano: construir relaciones con raíz, no solo con alcance.
Elegir no seguir todo lo que brilla: aprender a decir no a lo que parece exitoso pero no está alineado.
Una última pregunta
¿Cuál es tu marca en la frente?
¿Qué te recuerda que no todo lo que el mundo llama “normal” es realmente saludable?
En este mundo ruidoso, hiperconectado y muchas veces desenfocado, necesitamos más que nunca personas y marcas con conciencia. Que sepan que sí, todos estamos comiendo del mismo trigo…
Pero no todos lo hacemos sin pensar.
MBA Federico Pipman
Asesor de negocios

