PEDÍ TU REUNIÓN

ד׳ באדר ה׳תשפ״ו (21/02/2026)
בס"ד

“Si iban a hablar igual… valía la pena hacerlo”

Comparte este Post

Hay algo profundamente humano —y también profundamente desafiante— en esos momentos en los que uno logra algo enorme… y, en lugar de recibir un “felicitaciones”, aparece la crítica.

BH, empezamos con algo gigante.
Un proyecto lleno de intención, de esfuerzo, de horas invisibles, de decisiones difíciles, de renuncias silenciosas.
Algo que, si se mira con el corazón, está lleno de bien, de entrega, de construcción.

Pero a veces pasa algo curioso:
hay personas que, desde una inocencia inconsciente —o desde sus propias limitaciones— no ven lo que se hizo… sino lo que falta.
No celebran lo posible… sino que señalan lo imposible.
No acompañan lo logrado… sino que agregan exigencias que jamás estuvieron en la agenda ni en las prioridades reales.

Y entonces aparece la sensación de injusticia.
Ese pensamiento silencioso de:
“¿No ves todo lo bueno que pasó acá?”

En esos momentos siempre recuerdo una historia que contaba mi papá.

Una familia decidió salir a conocer el mundo.
Partieron con lo que tenían: un burro, su hijo y muchas ilusiones.

En el primer pueblo, la gente murmuraba:
“¡Qué vergüenza! Los padres caminando y el chico arriba del burro. Qué niño desalmado…”

En el segundo pueblo aprendieron la lección.
Esta vez la madre fue en el burro, y el padre con el hijo caminaban.
¿La reacción?
“¡Pobre hombre! Cargando todo mientras ella va cómoda…”

Si seguían cambiando, siempre habría una crítica nueva.
Porque el problema nunca fue el burro…
ni quién se subía…
sino la mirada de quien observa.

Y ahí está la enseñanza que vale oro:

Quien construye de verdad no puede vivir según el aplauso…
ni según la crítica.

Porque si haces, hablarán.
Si no haces, también.
Si aciertas, dirán que faltó algo.
Si te equivocas, dirán que lo sabían.

Por eso la verdadera pregunta no es:
“¿Qué van a decir?”

La verdadera pregunta es:
“¿Estoy haciendo lo correcto?
¿Estoy siendo fiel al bien que quiero crear?”

Si la respuesta es sí, entonces seguí.
Con humildad para aprender.
Con grandeza para agradecer.
Y con la paz de saber que quien ve con el corazón… siempre va a encontrar motivos para felicitar.

Lo demás… es solo ruido de fondo en el camino de los que se animan a hacer.

Si iban a hablar igual…
entonces valía la pena hacerlo.

✍️ MBA Federico Pipman
CEO de Mamá Mía 360 | Asesor de negocios y coach motivacional

Apuntate y recibe noticias

Lee mas

Blog

“Si iban a hablar igual… valía la pena hacerlo”

Hay algo profundamente humano —y también profundamente desafiante— en esos momentos en los que uno logra algo enorme… y, en lugar de recibir un “felicitaciones”,

Blog

Pasivo, reactivo y proactivo

En Shabat, hablando con mi hija Liby, me hizo una pregunta sencilla, casi inocente, pero cargada de una verdad profunda.Me miró y me dijo:“Vos siempre

Estamos aqui a tu servicio

Deja tus datos y te contactamos a la brevedad

¡Felicidades, has dado el primer paso!

Tu mensaje ha sido enviado y te responderemos lo antes posible.

Completa el formulario para comenzar

Completa el formulario para comenzar

Completa el formulario para comenzar